Israel Laureano Lazcano
EL PROFESIONAL
PARTE 2

VI.



Espero que todavía haya alguien en el departamento de espionaje industrial (bonito el nombre que le pusieron, "investigación retrospectiva") para averigüar si me pueden asignar a un espía que investigue a la dra., y que la siga para saber cuales son los lugares donde va rutinariamente; lo más seguro es que no haya personal disponible, y aunque lo hubiera, no voy a dejar pasar la oportunidad de averigüarlo todo por mi mismo. Si, creo que eso es mejor, seguirla e investigarla yo mismo; después de todo yo soy el que está interesado ¿verdad?

Tendré que seguirla porque necesito saber su ruta de movimientos: si de repente sale al exterior o todo lo hace dentro de la ciudad; si sus salidas son al exterior ¿qúe medios de transporte usa?, ¿el tren subterráneo público?¿Transporte privado? ¿Va siempre acompañada? ¿Quién la acompaña? Si nunca sale tendré que idear alguna forma para acercarla aunque sea a las salidas o por lo menos para que ella esté en un espacio abierto y sin mucha gente (algún parque por ejemplo, o en alguna excavación de exploración).
Actualmente es difícil efectuar algún asesinato dentro de la ciudad, dentro de todo este hacinamiento; todas las calles y edificios están totalmente vigilados con cámaras de video y robots digitalizadores. Al entrar a cualquier edificio o establecimiento te revisan; aunque sea un edificio mal vigilado y semiabandonado (aunque en esta cueva super-poblada no creo que exista algún edificio abandonado o un centímetro cuadrado de terreno baldio).

Aun si uno pudiera realizar el asesinato, las cámaras de vigilancia grabarían todo, dado que a todos nos tienen registrados en las computadoras centrales del gobierno, sería cuestión de horas antes de que lo capturen a uno. Es mejor no perder tiempo y empezar con la investigación de las actividades de la doctora.
 

VII.



La pantalla de la terminal exhibía información interminable ante los ojos enrojecidos de Hugo.Quzá fuera un poco inexacto llamar "pantalla" a la pantalla, o al lugar donde se desplegaba la información sin fin; hacía ya muchos años que las pantallas habían logrado liberarse de su soporte físico, incluso la llamada perfección de las pantallas planas LCD-TFT habían quedado obsoletas hacía más de 20 años. Algún tipo de nerd había descubierto la forma de controlar campos electrostáticos que lograban variar la densidad del aire; cuando se proyectaba alguna luz sobre esta capa de aire denso (algún periódista lo bautizó como "aire pesado") resultaba en un comportamiento muy semejante al de una pantalla de
proyección. Llamó mucho la atención que este nerd haya hecho este descubrimiento trabajando solo en su garage en - ¿dónde mas? – Silicon Valley. La aplicación inmediata de este invento se dio en la industria cinematográfica; pero no tardó en perfeccionarse para entrar de lleno a la industria de los CRTs y los monitores para computadoras. El resultado lo
tenía Hugo ante sus ojos: un espacio virtual donde se mostraban todas las salidas visuales de la máquina. Un espacio que no existía si no estaba energizada la pequeña lámina inferior que controlaba el campo electrostático y con ello los patrones de densidad del aire y con ello la imagen. Incluso ya había "pantallas" –espacios de despliegue- que rodeaban totalmente al
espectador y hacían que este se sintiera totalmente inmerso en la imagen. De cualquier forma, se necesitaba tener la vista fija y ceder un poco de atención a los despliegues, eso siempre producia irritación en los ojos. A Hugo no le importaba este detalle; ya había descubierto todos los pequeños logros que había hecho la doctora Fernández a lo largo de su carrera. Sobre todo esos pequeños logros que solamente eran publicados en las redes locales de la universidad.

Desde hacía años, Fármacos Huastecos mantenía cuentas de acceso a los archivos de la UNAM y varios de los mayores centros de formación profesional (pretexto: investigaciones químicas, biológicas, médicas, etc.; realidad: podían accesar lo que quisieran), con los que habían hecho investigaciones para desarrollar drogas y para reclutar personal altamente
capacitado. A veces, como en el caso de la dra. Fernández, las investigaciones servían para conocer a una persona a la que se iba a eliminar. En la red existen muchos archivos y documentos sobre el desarrollo de investigaciones del Instituto de Investigaciones Genéticas para la Preservación de la Flora y la Fauna gratuitos y de acceso público. La información es
fácil de conseguir, es fácil saber lo que hizo la doctora, donde estuvo y con quién estuvo. Lo difícil es averigüar todos los datos relacionados con la doctora cuando dejó el instituto.

Aquí está la fecha: 4 de agosto de 2038, la dra. Fernández dejó el instituto por motivos de "superación profesional". A partir de esta fecha ya no hay mas información de ella; ¿dónde buscar ahora? Quizá en los registros de comercio; según me dijo David López, la doctora había fundado una pequeña empresa para la clonación y crianza de animales de granja,...
entonces esta compañía debe estar registrada en el gobierno, en alguna de las secretarías..., muy posiblemente la de comercio. Si, aqui está "Granja de Desarrollo Biológico Fernández" (que nombre tan estúpido, que bueno que fracasó) con registro de creación el 28 de septiembre de 2038 siendo los dueños y representantes legales y bla, bla, bla, Maria Elena
Fernández Gómez y Eliseo Ramirez Guerrero; a ver,... ¿que más?, la dirección, aquí esta: Coordenadas 240 x 565 a partir del centro de Nueva Anahuac; eso es en el lecho del antigüo rio subterraneo, cerca de la salida aerea 23 sur, mmmmh. Este registro tiene liga al registro de actividades comerciales, a ver... Obviamente, la empresa no tiene fecha de cese de actividades ni quiebra ni nada, pero tiene 15 entradas de datos de otras empresas –para intercambio comercial, seguro-, "Aceros Segura", "Constructora JAM", no, no, eso no sirve..., al final hay varias empresas que parecen de biotecnología: "Procesos Biotecnológicos del Centro S.A. de C.V.", "Servicios de Ingeniería Genética S.A. de C.V.", "Laboratorios y
Procesos Biológicos, S.A."... ¡esta está cerca de la oficina! ¡Aqui debe haber empezado a contactarse con nosotros!, a ver, la transacción tiene registros del 11 de mayo de 2039, 14 de junio de 2039 y 9 de enero de 2040, y esta "Procesos Reconstructivos Biológicos, S.A.",... Esta queda junto al edificio de los Mayabos,.... Aquí nos debe haber empezado a traicionar, como dijo David. El 15 de marzo de 2040. La doctora será muy buena onda, pero la verdad, se buscó lo que le va a pasar.

Lo más seguro es que la doctora tenga que salir a la superficie para entrevistarse con algún mayabo; a ella le queda cerca la salida 23 sur..., el edificio mayabo queda al oriente de la ciudad, le quedan cerca todas las salidas orientales... El que seguro si sabe es Jaime, a lo mejor hasta podría cruzar información y averigüar en donde se juntan.
 

VIII.



     -Tu hazme caso...., el lugar donde se encuentran es en las barrancas de Santa Fe, en el edificio del arco – decía Jaime.

Ni siquiera disminuyó un poco la velocidad de su andar. Por lo que se veía estaba excitado; yo no estaba tan seguro de que sus afirmaciones fueran absolutamente correctas:

     - ¿Cómo estas tan seguro?
     - Es lógico. Los mayabos no utilizan la salida 15 oriente, porque es la que les queda más cerca, si alguien quisiera hacer algo contra ellos, lo primero que pensaría es que es  obvio que utilizan esa salida, y por tanto, es obvio que cualquier ataque o emboscada  se llevaría a cabo por el rumbo de las salidas oriente. El edificio mayabo queda al  sur-oriente de la gruta, y sucede que hay una ruta muy usada que tiene sus terminales al oriente y al sur, junto a la salida 38 sur...Entonces....Si, creo que ya le atinaste... Tanto la doctora esa como los mayabos salen hacia el sur. El punto que les queda más cercano a los dos es el edificio del arco. Es lógico. Además este funcionaba como edificio de oficinas el siglo pasado; no creo que mucha gente visite el edificio, usarían el espacio disponible para sus juntas, después de todo, no creo que esté totalmente en ruinas.

Seguimos caminando en silencio hasta llegar a la armería de la empresa.El atentado a la doctora no deberá tener mayores dificultades, el Jimmy ya adivinó el lugar más probable de reunión, y no creo que la doctora Fernández use chaleco antibalas, o protecciones electromagnéticas; yo estoy seguro que con mi rifle de repulsión magnética es más que suficiente, pero Jaime insiste en llevar algunas armas en el helicóptero, por si acaso; supongo que ya no quería otra persecución policias y ladrones como la otra vez. Aparte tenía razón: había que estar prevenido por si nos la teníamos que ver con los guardesapaldas mayabos... Ahora que lo pienso bien... no sé... siento que nos falta algo, algún detalle o alguna otra cosa.

     - Cuidado con ese rifle, es de los nuevos de concentración lumínica. Si lo dejas caer, vamos a tener que convertirnos en esclavos de los huastecos.

El comentario de Jimmy me sacó de mis reflexiones. Siento que tengo en la punta de la lengua lo que se me está olvidando, pero no lo logro ubicar con exactitud.

     - Oye Jaime...
     - ¿Que?
     - No, nada...
 

IX.



Salir de la ciudad y aterrizar en cualquier azotea expuesta al exterior siempre es una experiencia bastante desagradable. Sobrevolar todas esas ruinas, todo ese cascajo bajo la inclemencia del sol y toda su mortal radiación ultravioleta. El maldito calor que se encierra dentro del traje stealth para limpieza. La aprehensión que se siente cuando llegas a la superficie: hay que estar preparado para cualquier cosa; desde un perro o gato perdido hasta el encuentro con otro asesino que haya tenido la idea de hacer una emboscada en el mismo sitio que uno escogió, a pesar de que tal situación es altamente improbable. Por lo menos desde que empecé a trabajar de asesino, nunca me ha tocado encontrarme algún contratiempo antes de tiempo.

Muchas incomodidades, aún cuando uno no está en misión, sino preparando la emboscada. Pero soy un profesional, tengo que aguantar estoicamente. Y todavía tengo que hacer malabarismos para pasarme al edificio de junto, el famoso edificio del arco. Bajar los 30 pisos de este edificio, y luego subir hasta el último piso del otro, como que esta duro. Mejor
disparo la cuerda con su ancla (como todo un terrorista del siglo pasado) y le hago como Tarzán: colgarme del mecate para pasarme al otro edificio.

Después de asegurarme que la azotea es segura, bajo al piso inferior y... ¡ Justo a la primera! En esta oficina es donde se deben reunir la dra. Fernandez y los ejecutivos mayabos: hay una mesa y varias sillas sin polvo, como si las estuvieran usando, aparte, este cuarto se ve medio escombrado, aunque esté lleno de cascajo como el resto del edificio y....

     - Limpio1, limpio1, contesta rápido...

La interrupción por la radio me hizo llenarme de angustia. Generalmente no usabamos la radio en las misiones de preparación de la emboscada; lo más seguro es que fuera una emergencia, y casi seguro que no iba a ser una sorpresa agradable.

     - Aqui limpio1, ¿qué pasó Jimmy?
     - Oyes Hugo, se acercan dos autos de transporte aereo; creo que son ellos. Mejor te sales de ahí.
     - Entendido, fuera.

Lo bueno es que siempre me cargo mi rifle de repulsión, aun en misiones de reconocimiento y en las de preparación de emboscadas. Me voy a tener que llevar todos estos chunches de espionaje a la azotea; hasta eso que el retiro de la doctora se va a hacer más rápido de lo que pensé.

Bueno, ahora a correr a la azotea y a prepararme para la emboscada, ¡que emoción! Yo, perrsonalmente en persona voy a matar a MaElena Fernández, mis deditos son los que van a apretar el gatillo, y le voy a disparar con mi propio rifle; ¡jijos!, ya no puedo esperar. En vez de correr voy a volar.


Ahora no estoy usando una mira infrarroja, sino una normal, para luz visible; de todas manera ya tengo su cuello bien enfocado y en la mira. ¡Qué piel tan blanca!, de joven ha de haber sido muy guapa. Lástima que se tenga que morir.

Un leve movimiento al gatillo, y la doctora cae -ya sin vida, estoy seguro porque soy un profesional y sé hacer mi trabajo- y..., y...., ¡cierto!, ¡no podría ser de otra forma!, los guardaespaldas ya la vieron caer, pero están protegiendo a SUS ejecutivos, a los mayabos. ¡Con una chingada!, ¡lo tenía en la punta de la lengua cuando el Jimmy y yo estabamos preparando la emboscada!, es obvio: la doctora Fernandez no llevaba guardaespaldas porque ella no pertenecía a alguna empresa.

¡Y yo la acabo de matar fuera de la ley!, no puedo decir que la retiré porque ella no era ejecutiva. ¡Con un demonio!, la compañía ni me va a defender ni nada.... Necesito huir. Correr, volar, me voy a tener que desaparecer de Nueva Anahuac; la poli no va a tardar en llegar. Momento... El Jimmy siempre me ha sido fiel, siempre hemos sido bien cuates, no creo que
se haya ido así como así. Nada más lo tengo que buscar, estabamos preparando la emboscada, así que no quedó acordado algún lugar, ¡diablos!


     - Escape1, escape1, ¿me recibes? Jimmy, con un demonio, ¿dónde estás?

La cuerda todavía está colgando entre los dos edificios. La puedo usar y luego cortarla para que la policía no pueda rastrearme.

     - Escape1, escape1, ¿me recibes?

Apenas entre al otro edificio me voy corriendo a la azotea para ver si localizo al helicóptero. La poli no ha llegado; eso me da unos segundos más.

Llegué al otro edificio (por cierto, me corté la mano cuando estaba entrando), y cuando subí a la azotea, no encontré ni rastro del helicóptero, porque me encontré lo que menos me esperaba.
 

X.



     -David... David López, ¿qué está haciendo aqui, licenciado?
     -Ahorita no soy el licenciado David López. Si ves, uso la misma ropa que tu: Un traje stealth de limpieza, lentes anti-UV, botas de alta torsión... Solamente que yo no tengo un rifle de repulsión, sólo esta pistolita.

David estaba vestido con las ropas reglamentarias del personal de limpieza, solamente que también tenía protecciones: un chaleco kevlar-cerámica contra impactos balísticos y un cinturón para control de campos electromagnéticos, para actuar como escudo anti-rayos.

Apenas estaba asimilando lo que me acababa de decir cuando ya tenía frente a mi rostro la pistola esa. Tenía razón David al decirle "pistolita", parecía de juguete: más o menos como los blasters de Star Trek de principios de siglo, pero más voluminosa y con el mango mucho más largo.

No tenía ni idea de qué diablos estaba haciendo ahí el David, o el porqué estaba en ese lugar. La vestimenta de limpieza era casi obligatoria para salir a la superficie, ¿pero porqué tan protegido?, ¿porqué el chaleco anti-balas y el escudo electromagnético?, ¿porqué me apunta con su pistolita?

Los mayabos y sus guardaespaldas ya habían desaparecido, pero las sirenas de la policía aerea ya se oian a lo lejos; en un par de minutos verían el cadáver de la doctora Fernandez y acordonarían la zona. Necesitaba desaparecer, y David también; en lo único que puedo pensar es en Jaime y su helicóptero.

     -¿Y Jaime Gómez? ¿Y el helicóptero?
     -¿Jaime?..., ah, si, Jaime Gómez, el piloto del helicóptero. Verás, él..., está... Al diablo, ni Jaime ni el helicóptero están aqui. Acabas de asesinar a la dra. MaElena Fernández...
     -Porque usted me dijo...
     -¡Cállate! La mataste a pesar de que no era mayaba, y ahora ya no la podremos hacer husteca...
     -Pero los informes indicaban que nos estaba traicionando...
     -¡Cállate! Como ya viste, no era parte de la empresa Mayab, puesto que ni siquiera tenía guardespaldas asignado. Acabas de cometer un asesinato ilegal, y eso no tiene cabida en Fármacos Huastecos.
     -Pero..., pero..., yo retiré a la doctora por orden directa de usted...

El sarcasmo del momento se dibujó en la estúpida sonrisa que se dibujó en su rostro. El láser de la mira se fijó en la base de mi cuello y...., bueno, supongo que esta es una muerte digna de un profesional, como yo.
 


EPILOGO

David López agradeció que los nuevos prototipos de pistola de concentración lumínica fueran pequeñas, portátiles, ligeras...., e indetectables. Pasaría sin problemas a través de la aduana citadina.

El calor del rayo lumínico concentrado cauteriza las heridas causadas casi instantáneamente, por lo que ni el cadáver ni el atacante se llenaban de sangre; también la muerte causada era casi instantánea, digno de un profesional como lo fue Hugo Rodríguez - pensaba mientras se alejaba trotando.


Algo sobre el autor
Israel Laureano Lazcano es uno de los lectores más asiduos de Realidad Cero.  Gusta firmar sus relatos con el seudonimo de Inge y los malditos y es a todas luces un apasionado de la ciencia ficción. Este es su primer relato con nosotros y estamos seguros que no será el ultimo...